Mientras Cali enfrentaba una de las emergencias más difíciles de su historia reciente, detrás de cada rescate existía una labor silenciosa que hizo posible salvar vidas. Esa responsabilidad estuvo en manos de Julieth Velasco Ramírez, bombera oficial de Bogotá e integrante del Grupo de Élite de Búsqueda y Rescate USAR COL-12, quien desde la Mesa de Planificación coordinó la movilización del personal, los recursos, la logística y el bienestar de los equipos de rescate. Para ella, la estrategia es tan importante como el trabajo en el terreno: cada decisión puede marcar la diferencia entre la vida y la esperanza.
Con siete años y medio de servicio, Julieth asegura que ser bombera es mucho más que una profesión: es un compromiso absoluto con los demás. Su vocación nace del deseo de ayudar y rescatar, convencida de que quienes portan el uniforme están dispuestos a entregar incluso la vida por proteger a otras personas. Esa convicción fue la que la llevó a sumarse a la misión humanitaria que apoyó a Cali, aportando sus conocimientos y fortaleciendo el trabajo conjunto entre las instituciones.
Detrás de su fortaleza también existe una historia de amor por su familia. Aunque dejar su hogar en Bogotá y separarse de su madre y de sus dos mascotas representa un sacrificio, Julieth encuentra la mayor recompensa en los rostros de quienes logran superar una emergencia. Tras participar en las labores de búsqueda y rescate, especialmente en el Hospital Universitario del Valle, asegura que la experiencia le dejó una lección imborrable: la vida es hoy, y cada momento debe vivirse con gratitud y propósito.
Al despedirse de Cali, la rescatista dejó un mensaje de resiliencia que hoy inspira a toda la ciudad. Recordó que Colombia ha sabido levantarse de numerosas crisis y que ésta también será superada con unidad, valentía y amor. invitó a los caleños a no perder la fuerza que los caracteriza. Para Julieth, el éxito de la operación no fue obra de un solo equipo, sino el resultado de una ayuda mutua entre Bogotá y Cali, demostrando que cuando un país trabaja unido, la solidaridad siempre se convierte en la mayor esperanza.






































